jueves, 26 de septiembre de 2013

EDUCCIÓN: CAMBIO Y CONTINUIDAD

El señor Idel Vexler Talledo, en su artículo en el diario La República (25-06-2011. p. 13) titulado: “Educación: cambio en la continuidad” ha señalado que “sería un error desconocer y no proseguir lo avanzado y querer comenzar todo” pretendiendo hacer un balance o una justificación de una “buena” gestión del actual régimen en educación”
El gran mensaje de los recientes resultados electorales nacionales es de cambio y no de continuidad. Y es en este sentido en el sector educación, en el cual hay un gran consenso de déficit grave, en el que hay que tener cambios de fondo y no simples “cambios para que todo siga igual” que es lo que aspira el espíritu de Idel Vexler, en el referido artículo.
Nadie debe tener el complejo de Adán y creer que con él empieza la historia en el quehacer educativo. Esto también se cumple para el actual régimen saliente.
Empezó, sin embargo, a desarrollar políticas que no estaban comprendidas en sus ofertas electorales y con impromptus, como la “municipalización” privatizadora de la educación, que ha sido un ostensible fracaso y evidente incapacidad e improvisación. No es posible desarrollar una programática descentralización de la educación sin avanzar en la descentralización real del país. Con la desactivación del Consejo Nacional de Descentralización, por ejemplo, ¿qué se podría esperar del corcovado régimen?
Que se debe seguir con la Carrera Pública Magisterial, sí, pero cambiándola sustancialmente, que deje de ser una norma punitiva, obligatoria y de exclusión. Toda propuesta debe pasar por un trabajo de consenso, de un esfuerzo participativo. Sus ojerizas con el gremio de maestros (SUTEP) deben ser superadas en este tema ya que, de seguro, es muy difícil trabajar con el referido gremio una Reforma Educativa, pero jamás se hará contra él, contra los maestros del Perú. Así lo demanda un gobierno de concertación nacional. Aquí deben seguir sus propias recomendaciones y no creer que su bárbara norma de “nueva” Carrera Pública Magisterial era la manzana ofrecida a Eva en el paraíso. Hay que empezar reconociendo que existía una Ley del Profesorado (en donde se formalizaba una Carrera Pública Magisterial que la dictadura y mafia fujimontesinista violó y que el saliente régimen continuó desconociendo) que establecía derechos que según la normatividad internacional y constitucional del país son derechos irrenunciables. Meritocracia sí, pero con respeto a derechos y como promoción y desarrollo, jamás como una amenaza autoritaria. El maestro peruano merece y necesita ser respetado y apreciado por su labor denodada, muchas veces incomprendida. Y la autoridad del Estado no ha sido designada para el agravio y el maltrato del magisterio nacional. El principal responsable de la crisis educativa nacional es el Estado Peruano. No hay que usar como cabeza de turco a los maestros del país. Con ellos y no contra ellos será posible toda reforma educativa.
Para el actual Diseño Curricular Nacional (DCN) se demanda, por Vexler, una duración de 5 o 6 años para luego “evaluar su validez y pertinencia”. En otras palabras, su DCN inconsulto, nada participativo, ecléctico, centralista y sin arraigo con las necesidades del país debe seguir rigiendo los contenidos educativos de la patria. Su DCN que es una copia mal hecha de los contenidos de las reformas educativas de España y de Colombia. Su DCN que nunca fue validado en el país y es impertinente pretende seguir lacerando la educación nacional. La gran revolución educativa que el nuevo régimen ofrece será tal, en tanto acometa nuevos contenidos, nueva orientación de una Reforma Educativa. Nuevos contenidos y orientación. Contenidos que afirmen una educación basada en la cientificidad, el humanismo, en valores, en la ética, la estética, y la cultura física de una formación integral. Orientada a la forja de una identidad nacional intercultural, interétnica, inter lingue; orientada a contribuir a romper el modelo primario exportador de nuestra economía; desarrollando libertad, solidaridad, creatividad, innovación, pensamiento divergente y crítico desde el nivel inicial al nivel superior. Orientada a la recuperación de la jornada escolar completa en educación básica regular (no es posible el cambio en mejora de la calidad educativa, si no se atienden los cambios en la cantidad de atención en educación. Así como el agua es a la nube, así es como la jornada escolar completa o la inversión en educación es a la calidad educativa). Orientada a la construcción de un Modelo Pedagógico Peruano que rescate todo lo que los peruanos, en primer lugar y sin exclusión alguna, hemos hecho bien por la educación y sobre todo los maestros peruanos. La construcción del DCN no puede ser hecho sólo desde los pupitres del Ministerio de Educación. Tiene que ser un esfuerzo de movilización nacional contra el analfabetismo, la atención prioritaria e integral de la infancia, la educación rural y de frontera, la educación inclusiva, la incorporación agresiva de las TIC’S, la defensa del medio ambiente y sobre todo con la construcción de los Proyectos Educativos Regionales y Locales desde abajo.
Este régimen, de salida, jamás articuló el trinomio Estado, Empresa, Universidad para abordar el tema de la educación, la ciencia y la tecnología en el país. Una propuesta de Reforma Educativa debe aspirar a contribuir con una estrategia de desarrollo competitivo del Perú hacia el 2021. Los peruanos tendremos que ponernos a la altura de este reto que evidentemente va más allá de los estrechos linderos de nuestras vidas cotidianas, sino estaremos cavando nuestra propia sepultura.
No se ha cumplido con las políticas de Estado del Acuerdo Nacional sobre la inversión en educación (6% del PBI), como tampoco con el Proyecto Educativo Nacional del Consejo Nacional de Educación y de esto no hay una autocrítica, señor Vexler. Nunca se le escuchó hablar a Iel Vexler de esto.
Nueva estructura del Ministerio, de seguro. Pero no sé si sería pertinente, pero así como hay un vice ministerio para el ámbito administrativo y pedagógico crear un vice ministerio de investigación tal vez sea una necesidad, siguiendo la madre del cordero que es su propia Ley de Educación, con la cual hasta en esto han sido inconsecuentes.
“Continuidad no es lo mismo que continuismo” remarca Vexler. Pero fuera de lo semántico que pudiera decir usted hace loas por su reforma fracasada.

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